miércoles, 3 de septiembre de 2008

El tiempo ya no te pertenece


Zarpaste con cautela
a través de tormentosos ríos
y quisiste esconder
mi calma soleada y absurda.


Hoy decides que tu tiempo
es sólo mi pequeñez desorbitada,
mi febril canto valiente...
Tu tiempo es lo que no tengo.


Ya no sirve un robusto cuerpo;
ya no es tierra capaz de cargar
las raíces quebradas
por la ausencia de esperanza.


Mi campo no es tu espacio
y mi capullo cerrado
es ahora más compacto,
más incierto, más oscuro.

No podemos gritar
que quisimos ser asesinos
de un mañana descubierto,
pues ni tú alcanzaste ese momento
ni yo impulsé tu vuelo.

Hoy decidí que mi tiempo
es sólo tu pensamiento eterno,
tu fugaz deseo incompleto...
Mi tiempo es lo que ya no encuentro.

1 comentario:

Silvi dijo...

Lya simplemente me encantooo!!!!!