viernes, 17 de julio de 2009

Al paso


En solidaridad con Naty, Migue y Ale

Siento impotencia

al ver la muerte pasar frente a mi

llevarse a mis amigos
a la abuela de Alejandro

al padre de Miguel

a la madre de Natalia.


Me siento pequeña
al no poder tomarla de las manos

e invitarla a marcharse a otro camino

a evitar que robe sonrisas

de tantos rostros sinceros

de tantos...


Es tan real y cercana

pues lo observa todo día con día

y se siente dueña de donde pasa.

Pero hoy y mañana
busco atarle el cuerpo frío

ser yo quien la mate
y la haga desaparecer por unas horas

por un día... por una vida.


Siento rabia
al ver a la muerte pasar frente a mi

lleverse las cosas, las gentes, cuando se le antoja
y dejarme triste, callada

con un nudo enorme

en esta alma que se queda sola.


No quiero llamarla ni nombrarla.

Suficiente tengo con el dolor que ella me causa.