lunes, 28 de marzo de 2011

Acuarela para dos


Quiero verte desnuda la quietud

regarte en pleno campo

con aquella tinta dulce, casi hirviente

llenarte poro a poro

de flores y silencios.


Dejar que se me escape el rostro

volver al detalle de tus lirios

puntiagudos, casi humanos

para cubrirte los muslos tibios

con trazos de carbón puro.


Cernir mareas de colores

para que renazcan pieles

en tu vientre, casi jardín

con ayuda de mis soles

con tu semilla seductora.


Reconstruir los campos

mientras las bocas

exprimen su sabia, casi un mar

Sin lucha ni paciencia

sin prisa y con soltura.


Quiero oírte en luz serena

con este par de ojos

aislados y soberbios, casi apóstoles

de tus líneas descubiertas

de tu paz inmóvil y sincera.