viernes, 25 de noviembre de 2016

Los niños que fuimos

Amor
Alexander Milov

Hay viajes que se van a las entrañas
van y vienen senderos
como cuando se anida el cuerpo tibio
en una pila de recuerdos.
Vos y yo fuimos hermanos
sangres ajenas 
en la luz, en la palabra, en la ilusión.
Hoy no somos nada
ni estallido, ni calumnia ni agujeros
no somos eco entre las manos 
las manos de los niños que fuimos.
Sé por tu sonrisa que todo llega
que tenés al lado las canciones de tu abuela 
y dormís con sueños en los sueños
para poder salir a trabajar temprano.
No hace falta que digás nada
no se esperan los días pasados
porque de eso solo hay lejanía.
A tu voz le ganó el olvido.
A tus luchas, la soledad.
A tus soles, los caminos.
A mí, el tiempo.

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